Higroma quístico, Pronóstico, Signos y síntomas, Tratamiento


Un higroma quístico es una lesión linfático multiloculada congénita que puede surgir en cualquier lugar, sino que se encuentra clásicamente en el triángulo posterior izquierda del cuello. Esta es la forma más común de linfangioma. Contiene grandes cavidades quísticas que contienen un líquido acuoso. Higroma quístico Microscópicamente se compone de varios nichos llenos de linfa. En la profundidad de los lóculos son bastante grande, pero que disminuyen en tamaño hacia la superficie.

Higroma quístico son benignos, pero pueden ser desfigurantes. Es una condición que afecta a los niños; muy rara vez se puede presentar en la edad adulta.

Higroma quístico también se conoce como malformación linfática. Hoy en día, el campo médico prefiere utilizar el término malformación linfática porque el higroma quístico término significa tumor agua. Malformación linfática es más comúnmente utilizado hoy porque es una colección de esponja de crecimiento anormal que contiene líquido linfático claro. El líquido se acumula dentro de los quistes o canales, por lo general en el tejido blando. Higromas quística están llenos de linfa que es el fluido que se desplaza en el sistema linfático del cuerpo. Higromas quísticos se producen cuando los vasos linfáticos que componen el sistema linfático no se forman correctamente.

Hay dos tipos de malformaciones linfáticas. Son malformaciones linfáticas macroquísticos y microquísticas. Una persona puede tener un solo tipo de malformación o puede tener una mezcla de macro y micro quistes.

Higroma quístico puede estar asociada con un linfangioma nucal o una hidropesía fetal. Además, puede estar asociada con el síndrome de Turner o con el síndrome de Noonan.

Una versión más letal de esta enfermedad se conoce como síndrome de Wapner Kurtz Cowchock que, además de higroma quístico, incluye linfedema y paladar hendido.

Pronóstico

Higroma quístico se puede encontrar en los bebés sanos o en los bebés que nacen con anormalidades cromosómicas. El resultado es generalmente mejor para un bebé que no tiene una anomalía cromosómica. Alrededor del 60% de higroma quístico resultado de anormalidades cromosómicas. El bebé puede tener un conjunto de anomalías conocidas como "síndrome genético".

Síndromes genéticos con higroma quístico como característica clínica:

  • La mayoría de higroma quístico diagnóstico prenatal se asocia con el síndrome de Turner,

una anomalía cromosómica en el que una mujer tiene un solo cromosoma X en lugar de dos.

  • Las anomalías cromosómicas, como las trisomías 13, 18 y 21
  • El síndrome de Noonan

Signos y síntomas

Higroma quístico se diagnostican cada vez más por la ecografía prenatal.

Un síntoma común es un crecimiento de cuello. Se puede encontrar en el nacimiento, o descubierto posteriormente en un bebé después de una infección del tracto respiratorio superior.

Muchos higromas quística se encuentran generalmente en el nacimiento, pero algunos pueden aparecer después del nacimiento.

Higromas quísticos pueden crecer mucho y pueden afectar la respiración y la deglución. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de una malformación linfática. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente.

Algunos de los síntomas pueden incluir una masa o bulto en la boca, el cuello, la mejilla o la lengua. Se siente como un gran saco lleno de líquido. Además, higromas quísticos se pueden encontrar en otras partes del cuerpo, como el brazo, el pecho, las piernas, la ingle y las nalgas.

Tratamiento

Un bebé con un higroma quístico diagnóstico prenatal debe ser entregado en un centro médico equipado para hacer frente a las complicaciones neonatales. Un obstetra generalmente decide el método de entrega. Si el higroma quístico es grande, se puede realizar un parto por cesárea. Después del nacimiento, los bebés con higroma quístico persistente deben ser monitorizados para detectar obstrucción de vía aérea. Una aguja fina puede ser utilizado para reducir el volumen de la higroma quístico para prevenir las deformidades faciales y obstrucción de las vías respiratorias. Se recomienda una estrecha observación del bebé por un neonatólogo después del nacimiento. Si la resolución del higroma quístico no se produce antes del nacimiento, un cirujano pediátrico debe ser consultado.

Higroma quístico que se desarrollan en el tercer trimestre del embarazo o en el período postnatal no suelen asociarse con anomalías cromosómicas. Existe la posibilidad de recurrencia después de la extirpación quirúrgica del higroma quístico. La posibilidad de recurrencia depende de la extensión de la higroma quístico y si la pared del quiste fue capaz de ser eliminado por completo.

Los tratamientos para la eliminación de higroma quístico son la cirugía o agentes esclerosantes, que incluyen: